Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido
Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Click Aqui Bienvenido
Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido
Bienvenido Bienvenido
Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido
Bienvenido Página  de Inicio Publica Aquí tus Eventos Enterate de los próximos Cursos Consulta Aquí nuestra Revista Electrónica Publica aquí tus Avisos a la Comunidad GRATIS Publica aquí tus Memoria de Eventos Publica aquí tus noticias Tienda Mapa Bienvenido
Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido
Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido
Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido
Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido Bienvenido
Bienvenido
Revista Electrónica Expresión Espiritual / Biblioteca
Biblioteca

Artículos de Opinión

Temas:

plumita
Dialogo Ecuménico
e Interreligioso

 

Editoriales

Noticias

Libros

Memorias

.

 

Los Salmos de los Grados Salmos 120 a 134

reloj

Los Salmos de los Grados Salmos 120 a 134.
Dr. Fernando Castro-Chávez

No mucha gente sabe que el Rey Ezequías arregló 15 Salmos para conmemorar el milagro de su sanidad, los quince años que Dios añadió a su vida, así como el hecho de que Dios mismo le libró a él y a su reino de Senaquerib, Rey de Asiria.

Leamos lo que Dios, de acuerdo con el texto bíblico, le dijo a Ezequías:

2 Reyes 20:6

Y añadiré a tus días quince años, y te libraré a ti y a esta ciudad de mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor a mí mismo, y por amor a David mi siervo.

Veamos ahora el inspirado tratamiento que sanó a Ezequías:

2 Reyes 20:7

Y dijo Isaías: Tomad masa de higos. Y tomándola, la pusieron sobre la llaga, y sanó. 

A continuación Ezequías realizó una pregunta al profeta Isaías y ésta fue la respuesta que recibió:

2 Reyes 20:8-11

20:8 Y Ezequías había dicho a Isaías: ¿Qué señal tendré de que Jehová me sanará, y que subiré a la casa de Jehová al tercer día? 

20:9 Respondió Isaías: Esta señal tendrás de Jehová, de que hará Jehová esto que ha dicho: ¿Avanzará la sombra diez grados, o retrocederá diez grados? 

20:10 Y Ezequías respondió: Fácil cosa es que la sombra decline diez grados; pero no que la sombra vuelva atrás diez grados. 

20:11 Entonces el profeta Isaías clamó a Jehová; e hizo volver la sombra por los grados que había descendido en el reloj de Acaz, diez grados atrás.  

Este evento portentoso es tan importante que aparece de nuevo en el libro del profeta Isaías (ver especialmente Isaías 38:5 y 8).

 El que el sol se haya movido 10 grados en reversa fue aún más extraordinario que la ocasión en la cual el texto bíblico relata que el sol se detuvo y la luna se paró en los tiempos de Josué (Jos. 10:12-14).

 El Rey Ezequías estaba tan agradecido por lo acontecido, que él mismo dejó huella de dicho evento en diez Salmos que compuso para conmemorar el retroceso de la sombra diez escalones en el reloj solar de Acaz. Además, a estos 10 Salmos el Rey Ezequías  añadió cinco Salmos previamente escritos por otros autores para de tal forma conmemorar los quince años de vida que le fueran añadidos de parte de Dios.

  Ezequías añadió cuatro salmos escritos por el Rey David en un ordenamiento 3, 2, –, 3, 2 en relación con los suyos (esto es, de David son el salmo 3, el 5, el 12 y el 14 de estos Salmos de los grados, ver abajo), y uno, el que cae al centro de los quince Salmos, –, el número 8, parece haber sido escrito por el Rey Salomón.

Orden de los Salmos de los Grados.

 Los Salmos escritos por David aparecen en rojo y el escrito por Salomón en cursivas. El resto fueron escritos por Ezequías mismo o bajo sus órdenes:

SALMOS DE LOS GRADOS

Primer Grupo

Salmo120
Salmo121
                  Salmo122

Segundo Grupo

Salmo123
                      Salmo124
Salmo125

Tercer Grupo

Salmo 126
                                     Salmo127
Salmo128

Cuarto Grupo

Salmo129
Salmo130
                         Salmo131

Quinto Grupo

Salmo132
                                Salmo133
 Salmo134

 Aparentemente, el conocimiento del origen histórico de los 15 Salmos graduales como testimonio de que Dios mismo prolongaría la vida de Ezequías en 15 años, se perdió durante la cautividad en Babilonia.

 El Dr. Ethelbert W. Bullinger nos explica que los quince Salmos graduales se dividen en cinco grupos de tres Salmos cada uno, incluyendo en cada grupo dos Salmos compuestos por Ezequías más un Salmo previamente en existencia. Es importante recordar que la primera tarea del Rey gobernando sobre el pueblo de Israel era la de transcribir a mano todos los libros de la Biblia disponibles en sus tiempos. Así, además de su valioso trabajo editorial, vemos que el Rey Ezequías también incrementó parte de esta hermosa Palabra de Dios cantada en el Templo de Jerusalén.

Primer Grupo

El Salmo 120 comienza diciendo:

Salmo 120:1

A Jehová clamé estando en angustia,
Y él me respondió.

Luego, el Salmo 121 que aún se canta y cuya primera estrofa aún recordamos con gusto, nos dice que:

EL AUXILIO ME VIENE DEL SEÑOR

Levanto mis ojos a los montes,
¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.

[CORO]

EL AUXILIO ME VIENE DEL SEÑOR,
QUE HIZO EL CIELO Y LA TIERRA.  (bis)

No permitirá que resbale tu pie,
tu guardián no duerme;
no duerme ni reposa
el guardián de Israel.

El señor te guarda a su sombra,
el Señor está a tu derecha.
de día el sol no te hará daño,
ni la luna de noche.

El Señor te guarda de todo mal,
el Señor guarda tu alma.
Él guarda tus entradas y salidas,
ahora y por siempre.

Lo que dicen la tercera, cuarta y quinta estrofas motivaron a Bullinger a sugerir que el tremendo Salmo 91 quizás fuera también compuesto por el Rey Ezequías. En el Salmo 91 leemos, en su versículo 12 "En las manos te llevarán [los ángeles de Dios], Para que tu pie no tropiece en piedra", en el versículo 5 leemos " No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día", y en el 10 leemos que " No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada". Este Salmo es también profético de la misión de Jesucristo y de los suyos.
                                                              
El Salmo 122 así mismo nos recuerda esa bella melodía cuyo coro y siguiente estrofa cantada por el solista recordamos también con alegría:

La ciudad santa de Jerusalén
Salmo de David

[CORO]

1 ¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!

2 Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén.

3 Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.

4 Allá suben las tribus,
las tribus del Señor…

La estructura de estos primeros tres cánticos graduales sugiere que, en general, la secuencia visible dentro de estos cinco grupos compuestos por tres Salmos cada uno, es la siguiente:

A – Aflicción con Oración
B – Confianza en Dios
C – Regocijo Colectivo

Segundo Grupo

La aflicción visible en el siguiente Salmo de los grados se puede ver en la estrofa:

Salmo 123:4

Hastiada está nuestra alma
Del escarnio de los que están en holgura,
Y del menosprecio de los soberbios.

A continuación se ve la confianza en Dios en el siguiente Salmo gradual de David que hace eco al Salmo 121:

Salmo 124:8
 
Nuestro socorro está en el nombre de Jehová,
Que hizo el cielo y la tierra.
 
 El regocijo se percibe en el siguiente Salmo de los salmos graduales:

Salmo 125:2
 
Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella,
Así Jehová está alrededor de su pueblo
Desde ahora y para siempre.

Tercer Grupo

Una aflicción llena de esperanza se percibe en el Salmo 126:

Salmo 126:4-5

126:4 Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová,
Como los arroyos del Neguev.

126:5 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.

Confianza en Dios, quien protegió a Ezequías y a su pueblo, así como también preservó el linaje de Jesucristo (Ezequías no tenía hijos cuando enfermó de muerte), se aprecia en el Salmo 127, de Salomón:

Salmo 127:1

Si Jehová no edificare la casa,
En vano trabajan los que la edifican;
Si Jehová no guardare la ciudad,
En vano vela la guardia.

Luego apreciamos el regocijo del Salmo 128:

128:1 Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.

128:2 Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.

Cuarto Grupo:

La angustia en el Salmo 129:

129:2 Mucho me han angustiado desde mi juventud;
Mas no prevalecieron contra mí.

129:3 Sobre mis espaldas araron los aradores;
Hicieron largos surcos.

129:4 Jehová es justo;
Cortó las coyundas de los impíos.

La confianza en el Salmo 130:

130:5 Esperé yo a Jehová, esperó mi alma;
En su palabra he esperado.

El regocijo presente en el Salmo 131, de David:

131:2 En verdad que me he comportado y he acallado mi alma
Como un niño destetado de su madre;
Como un niño destetado está mi alma

Quinto Grupo:

La aflicción del Salmo 132:

132:1 Acuérdate, oh Jehová, de David,
Y de toda su aflicción

La confianza del Salmo 133, cántico de David, que se transcribe en su totalidad:

133:1 ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es
Habitar los hermanos juntos en armonía!

133:2 Es como el buen óleo sobre la cabeza,
El cual desciende sobre la barba,
La barba de Aarón,
Y baja hasta el borde de sus vestiduras;

133:3 Como el rocío de Hermón,
Que desciende sobre los montes de Sión;
Porque allí envía Jehová bendición,
Y vida eterna.

Finalmente, para cerrar con broche de oro, el regocijo debido al Dios creador se percibe en el Salmo 134, tema que fuera presentado repetidamente en los Salmos 121 y 124:

Salmo 134:3

Desde Sión te bendiga Jehová,
El cual ha hecho los cielos y la tierra.

Bullinger reconoce que antes de él, otros tres estudiosos de la Biblia habían percibido independientemente la importancia y contexto histórico de éstos Salmos de los grados: el Dr. John Lightfoot en el Siglo XVII, así como Abraham Wolfson y el Dr. James W. Thirtle durante el Siglo XIX.

Esto es algo de lo que Bullinger escribió en relación con el pionero Lightfoot:

"Lightfoot, discutiendo la cronología del reino de Ezequías, y los quince años añadidos a la vida de ese Rey, dice ‘…Los grados del sol retrocediendo, y los quince años añadidos a la vida de Ezequías, pudieran recordarnos los quince Salmos de los Grados; es decir, a partir del Salmo 120 y los siguientes. Estos fueron los cantos de Ezequías que se cantaban con los instrumentos de cuerdas en la casa del Señor (Isa. 38:20)… Aquel que, leyendo estos Salmos, tenga en sus pensamientos el peligro de Jerusalén ante Senaquerib y su liberación, y la enfermedad de Ezequías y su recuperación, encontrará que ellos se acoplan a aquellas ocasiones en muchos lugares bastante bien. Pero yo no afirmo nada, sino que lo dejo para su examen’… Parece que ni siquiera Lightfoot mismo dedicó jamás al asunto el debido ‘examen’ que él mismo sugiriera; o si lo hizo, nunca lo publicó."

 Bullinger también se sorprende de que el Dr. Lightfoot haya escrito esta observación, no en un trabajo relacionado con los Salmos, sino en conexión con la cronología de la historia del Antiguo Testamento.1

 Al Dr. Bullinger le pareció muy extraño la poca atención e interés que los estudiosos bíblicos habían puesto a la sugerencia hecha por el Dr. Lightfoot referente a que éstos quince cánticos graduales de la Biblia habían sido ordenados por el Rey Ezequías para conmemorar semejante milagro del sol retrocediendo. Yo me sorprendo que aún ahora se ignoren las bellas y detalladas observaciones de Bullinger en relación con los Salmos.2 Por ello decidí escribir este artículo, con la intención de despertar el interés de todo aquel que ama a Dios para un cuidadoso y dedicado estudio de la Biblia.

En su libro original, en la página 221 el Dr. Ethelbert Bullinger nos presenta un antiguo reloj solar ecuatorial (sundial) -comparable al reloj de Acaz-, que aún existe en el Observatorio de Delhi.3

Aquí anexamos una fotografía reciente tomada del sitio http://perso.orange.fr/cadrans-solaires/monde/jaipur/jaipur_uk.html:

reloj

Referencias:

1. John Lightfoot. A Chronicle of the Times and the Order of the Texts of the Old Testament, 1647, Works (Pitman´s edition, 1822), Vol. 2, 268-269.

2. Ethelbert W. Bullinger. "The Chief Musician" or, Studies in the Psalms, and their Titles, 1908, Eyre & Spottiswoode, Part 3 and Part 4, 209-314.

3. Maurice Audejean. The Jaipur Observatory. Online [http://perso.orange.fr/cadrans-solaires/monde/jaipur/jaipur_uk.html] Accessed: 06/May/07.

<Regreso a la Página principal

 

Artículos de Opinión

Clave de este Documento: 0026B

Timoteo
Dr. Fernando Castro-Chávez

Nota Importante: Expresión Espiritual presenta esta información como un servicio a la comunidad.
La veracidad y las opiniones de lo aquí presentado es responsabilidad los autores y
expresan su opinión personal la cual puede no coincidir
con la de los editores.