LA DIMENSION ESPIRITUAL
Por Prof. Eduardo Devars G.
Muchos seres humanos anhelamos ser diferentes a los demás, ya sea en la apariencia física, la ropa, en los peinados que nos hagamos, en los perfumes que usemos, en las joyas que luzcamos, etc., queremos incrementar nuestro acervo intelectual, decir que sabemos extensamente de uno o varios temas, ya sea de nuestro trabajo, culturales, de nuestro pasatiempo favorito, o bien queremos pertenecer a un grupo que sea excepcional, ser jugadores de un equipo muy especial, ser miembros de un club muy refinado, o pertenecer al selecto grupo de personas que conforman una sociedad secreta, y así podríamos seguir poniendo muchos mas ejemplos, con muchísimas variaciones cada uno. Pero en fin siempre se trata de estar en un plano material por encima de los que nos rodean.
Pero que hay de querer estar en un lugar muy diferente, que esta en este mundo y que sin embargo, no es de este mundo, estoy hablando de estar en una dimensión muy especial, a la cual muy pocos tiene acceso, porque no quieren o no tienen para pagar el costo de acceso a este lugar.
De que estamos hablando, muchos dirán sin entrar en muchos detalles, que su presupuesto es muy ajustado y que apenas tienen lo justo para cubrir sus necesidades, gustos y diversiones, que sólo los ricos tienen lo suficiente para cubrir los gastos de ir a lugares recónditos y exuberantes, o bien de lugares inalcanzables para muchos como el millonario que pago por que le dieran una vuelta por el espacio para ver la tierra desde otra perspectiva.
Pero no estamos hablando de tener que hacer gastos onerosos, ni de tramites engorrosos, ni mucho menos de asistir a reuniones secretas de una determinada sociedad, club o cofradía, no se va a necesitar pedir en el trabajo, un permiso especial por tiempo indeterminado, o bien unas vacaciones extraordinarias de muchos días.
No, no hablamos de nada de eso, lo que se quiere decir, es el de poder entrar a un plano especial, en donde uno se encuentre con cosas y en situaciones muy diferentes al mundo material en que vivimos y que sin embargo ya hemos tenido conocimiento de ella. Sé esta hablando de entrar a una dimensión que se puede abrir para uno a cualquier hora, en cualquier día y en el mismo lugar en que nos encontremos y a la que le podríamos llamar la DIMENSION ESPIRITUAL.
Para llegar a este lugar, ¿ a donde debemos de trasladarnos?, ¿cual es el único costo que debemos cubrir y los únicos trámites que debemos realizar?
Pues bien la única erogación que se tiene que hacer, los únicos trámites a cubrir y el lugar al que hay que trasladarse es lo siguiente: ORAR.
¡Cómo es posible esto!, tan solo tengo que orar ¡SI! Tan solo tengo que dedicar unos minutos para orar y tengo ese pase que necesito, para entrar a esa Dimensión Espiritual. Lo único que tengo que hacer es dar ese paso de Fe, pedirle a alguien más grande, más poderoso, más misericordioso, que me ayude a conseguir aquello que quiero y que sea de acuerdo a la voluntad de El, para mi vida, que me dé la guía para resolver ese problema que me ha estado machacando por tanto tiempo, que le de la sanidad a ese pariente o amigo al que tanto quiero, o bien lo ayude a soportar y afrontar cada una de las pruebas que cada uno de nosotros hemos de pasar en esta vida, que me ayude a encontrar ese trabajo, en el cual pueda yo desplegar todo mi potencial y me encuentre completamente a gusto y feliz para realizarlo, y muchas otras cosas de las cuales tenemos necesidad o deseo.
¿Cómo?, es así de fácil el entrar en esa Dimensión Espiritual, ¡SI! Siempre y cuando yo desee hacerlo, porque tengo que estar dispuesto a someter mi ego y pedirle a alguien más grande que yo, el que tienda su mano amorosa hacia mí y me ayude en mis peticiones, tengo que vencer ese orgullo de que yo puedo solo conseguir lo que mi persona o mi familia necesite. Hay cosas o situaciones que con mis conocimientos o esfuerzo no puedo conseguir, porque solo soy un ser que se mueve en esta dimensión física, en la cual he aprendido que debo de ser apto en el área que me desarrollo, que debo de utilizar mi inteligencia para destacar en el ámbito de trabajo, que mi apariencia debe de estar de acuerdo con lo que dicta la moda, que mi cuerpo debe de estar impregnado con el olor del perfume en boga, que debo de trasladarme en automóvil de cierta marca para que se fijen en mi persona y muchas otras más que dicta la dimensión física en la que estoy, que me impone valores que se suponen me van a dar más importancia en la sociedad.
Cuando yo entro en esa Dimensión Espiritual y me mantengo en una constante relación con ese Dios, no voy a necesitar de nada de lo que se me dice es importante para mi persona en esta dimensión física, ya que mis valores van a cambiar y voy a sufrir una metamorfosis, que va a transformar mi mente, va a ser cambiada mi persona, se va a ver reflejada en mi rostro esa nueva vida, mis actitudes van a ser diferentes y todo va a dar testimonio de que he podido entra al selecto grupo de persona que tienen acceso a esa Dimensión Espiritual.
En un principio, cuando comienzo a percibir esa Dimensión Espiritual, lo primero que voy a obtener es una paz que no da este mundo, me voy a sentir completamente sereno en todos los aspectos de mi vida y voy a tener la certeza, de que todo lo que va ha venir es para mi bienestar, ya que a ese Dios al que le estoy orando, solo me va a proporcionar cosas, situaciones o bienestar emocional que sean para que Yo en esta dimensión física, pueda afrontar la vida de nuestra actual sociedad que la mayoría de las veces solo nos proporciona angustia y desasosiego.
¿Con base en que les puedo o decir esto?, ¿cual es el conocimiento que me permite asegurar que esto sucede? ------------ Porque se basa en una de las tantas promesas que un Padre preocupado, le ha dado a sus hijos para que enfrenten la vida cotidiana, que sepan que El los ha dotado desde un principio con múltiples herramientas que cada uno lleva consigo, y lo único que tiene que hacer, para poderlas emplear, es el de reconocer que uno es hijo de Dios, y de aceptar que nos ha dado desde un principio, todos los atributos que tienen en su naturaleza los hijos de Dios.
Unas de las muchas promesas, es la de tener de tener paz: Juan 16:33
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.1 y la delSalmo 119:165 Mucha paz tienen los que aman tu ley. Y no hay para ellos tropiezo.2
1 Reina Valera Revisada (1960), (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998.
2 Idem
Que beneficios obtengo al saber que desde un principio, si yo quiero mi ser ya esta lleno de paz y de tranquilidad, el ajetreo de la vida diaria ya no me va a desestabilizar, ya no voy a necesitar de esa pastilla, que me ayude a controlar mis nervios, no voy a necesitar ingerir esa sustancia, ya sea alcohol o drogas para enfrentar la vida que me toco llevar, el de poder librarme de esa pastilla para conciliar el sueño.
En lo referente a mi futuro ya no voy a ser presa de esa angustia, que no me deja vivir tranquilo, ya que mi porvenir no va a ser gris e incierto, sino brillante y lleno de triunfos a cada paso, que tendré frutos gratificantes de mi trabajo para mis seres queridos y para mí.
Pero sobre todo esto, lo más importante que encuentro al entrar en esa Dimensión Espiritual es: el saber que hay alguien que es omnipotente, que se preocupa por mí, y que yo en cualquier momento lo puedo buscar, y comienzo a aprender, que esa búsqueda, no solo la voy a realizar por lo que pueda yo obtener, sino que la causa fundamental de hacerla, será, buscar el estar en su presencia, de sentir la calidez de ese lugar, y el bienestar que proporciona el poder tener acceso a El.
¡Muy bien!, ¡ya entendí!, que desde un principio, tengo promesas para mi vida, que desde que soy yo, El se preocupa de que mi caminar en esta vida sea en armonía con su voluntad, que obtenga frutos que sean buenos para mi existencia, que pueda yo disfrutar de todo eso que ya se me tiene preparado. Todo esto, que es su voluntad para conmigo, ya quedo plasmado en un libro y todo lo puedo hacer realidad en mi vida a través de lo que ya hemos dicho antes ORAR, que es la comunicación, a un nivel sublime de los que deseamos tener ese trato íntimo con nuestro Padre Espiritual.
Y acerca de esto ya se me dio de antemano la palabra adecuada: Marcos 11:24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá 3
3 Reina Valera Revisada (1960), (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998.
En esta promesa, claramente se me dice que yo pida orando, o sea, que entre en ese plano espiritual que exprese, claramente y en forma audible, mis necesidades a ese Padre omnipotente, que tenga la disposición de pensar de modo positivo y sin ninguna duda que voy a recibir aquello que he solicitado.
Porque tenemos que recalcar estas palabras, porque muchos de nosotros cavilamos que con solo estar repitiendo cuales son mis necesidades, estas van a ser escuchadas, o inclusive algunos estamos en el entendido de que con pensar que estoy orando, voy a ser escuchado, u otra que repetir insistentemente lo que necesito van a ser cubiertas esas carencias.
En esta porción de La Palabra se me dice: 2 Timoteo 2:16 Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad.3
Muchos pensamos que con envolver a los demás con nuestra elocuencia, se consigue lo que deseamos y este precepto también lo tratamos de poner en uso en el plano espiritual, pero el resultado no solamente va a ser nulo, sino que nos va acercar más a un daño; que nos haremos nosotros, ¡a nosotros mismos!
Debo de recordar que la oración me va a llevar a un plano en donde se encuentra aquel que me conoce desde siempre, que sabe mis virtudes pero que también conoce ampliamente cada uno de mis aristas negativas, que no solo ve mi aspecto físico, sino que conoce las entrañas de mi ser, se entera de los pensamientos que cruzan a diario por mi mente, sabe día a día lo que guardo en mi corazón y el lugar que yo le doy en mi vida.
Pero hay un aspecto muy importante que no se ha dicho, hemos estado hablando de entrar una Dimensión Espiritual, de tener un Padre bondadoso, de pedirlo a un ser Omnipotente, pero ¿como se puede tener acceso a todo esto? Pues la respuesta es muy fácil, solamente tenemos que creer, en lo que se nos dice en Las Escrituras:
Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 4
4 Idem
En esta parte se me dice que hay un Dios, que quiere tanto a todos los que están en el mundo, que no ha escatimado nada, pues dio inclusive a su único y amado hijo, para que todos aquellos que lo crean, pasen a formar parte de su familia, como hijos amados.
De esta manera, si yo lo creo y lo acepto de una manera audible para mí y para Dios, paso a ser parte de esa familia tan exclusiva, que solo es conformada por los que deciden tener fe en ese Padre celestial, por los que aceptan que es Omnipotente, Omnisciente, Omnipresente y Eterno, por los que creen en todas y cada una de las promesas que nos ha legado.
Ya en ese mismo momento, voy a ser uno de los privilegiados que tienen acceso a esa DIMENSION ESPIRITUAL, porque quiero hacerlo, va a nacer en mi un deseo y ansía de comunicarme con mi Padre en cualquier momento y lugar que me encuentre, y voy a saber, sin duda alguna, que va a prestar atención, a mis peticiones, porque formo parte de su familia.
De esta manera voy a conseguir lo que tanto ansiaba, ser parte de un grupo muy exclusivo, de tener acceso a un lugar muy especial, de conocer lo que otros no se imaginan, de tener en mi persona algo que me acredita como miembro de esa familia tan especial, pero al mismo tiempo tan común, que en mi rostro, en mi manera de actuar, de hablar, de comportarme, se va a reflejar mi nueva identidad.
Comienzo a comprender que al entrar en esa DIMENSION ESPIRITUAL, puedo escoger entre dos planos; el físico, que impone sobre de mi cargas muy pesadas, y que al final es perecedero, o bien el plano espiritual, que me da una paz sobrenatural, y la promesa de la eternidad.
Voy a estar feliz por los cambios que se operan en mi persona, entre los cuales están, el de ya no importarme, lo que tanto busque, el de pertenecer a una elite; pues ya soy parte de ese conjunto universal, que es la familia de Dios, en la cual, me voy a sentir un hijo muy especial y amado por mi Padre; ya no me va a interesar otra cosa, sino dar a conocer ese amor tan grande que el prodiga.
<Regreso a la Página principal |