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0007

El 2% de nuestro cerebro y la Sábana Santa.
Por Gerardo Halbinger von Kuegelgen
Centro Mexicano de Sindonología

2007

“Porque así amó Dios al mundo: hasta dar su hijo único, para que todo aquel que cree en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3, 16). Este versículo, que encierra la revelación más importante de toda la Biblia, debiera ser lo primero que se diese a conocer a los niños y catecúmenos. Más y mejor que cualquier noción abstracta, él contiene en esencia y síntesis tanto el misterio de la Trinidad cuanto el misterio de la Redención” (Mons. Keppler). 1  

La parte visible de este inconcebible e infinito amor de parte del Creador todopoderoso por sus débiles, volubles y ciegas criaturas es Jesucristo, Dios hecho hombre, quien dio su vida por nosotros. No hay amor más grande que este. El papa Juan Pablo II acaba de manifestar que «No hay nada más grande que esto: la sangre de Dios ha sido derramada por nosotros --aseguró el obispo de Roma--. El que ni siquiera haya perdonado la vida de su Hijo es algo más grande que la adopción divina como hijos y que los demás dones como te has convertido en inmortal, te ha hecho libre, hijo, justo, hermano, coheredero, reinas con él, con él eres glorificado » .

« ¿Qué significa esto?», le preguntaron: «Significa que Dios desea apasionadamente y anhela ardientemente nuestra salvación».2

¿Visible Jesucristo y su sangre derramada hasta la muerte y más allá para salvarnos?

Sí, en la Sábana Santa de Jesucristo, que se encuentra en la Catedral de San Juan Bautista,

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Ilustración 1.
La Sábana Santa de Turín

(Click en la imagen si desea verla más grande)

 

Catedral de San Juan Bautista 

Ilustración 2. Catedral de San Juan Bautista

en Turín, Italia desde el año de 1578.

(Click en la imagen si desea verla más grande)

Turín, Italia 

Ilustración 3. Turín, Italia

(Click en la imagen si desea verla más grande)

 

Jesucristo nos dejó un mandamiento nuevo: “Ámense unos a otros como yo les he amado.” (Juan 15, 12) Significa que nosotros también debemos dar la vida por nuestros amigos. Jesucristo nos pide que permanezcamos en su amor (Juan 15, 9), conservando sus palabras y sus mandamientos en nuestra mente y nuestro corazón y entonces comenzaría aquí la vida eterna…

Tanto amor que nos posibilitó Jesucristo requiere de nuestra colaboración. Poder disfrutar de una vida en abundancia con todo el apoyo divino parece una oferta irresistible, imposible de rechazar.

Pero, pero, pero nuestro cerebro no es tan fácil de convencer. Deseo compartirles una serie de obstáculos, impedimentos, limitaciones, condiciones que hacen posible que muchos de nosotros nos encontremos en la situación antes de la llegada de Jesucristo, separados del amor de Dios.

El 2% del cerebro

Cuando leo que varios estudiosos nos comunican que solamente ocupamos el 2% de nuestro cerebro siento que sí puede ser. Si nosotros ocupamos solamente el 2% de nuestro cerebro busco una referencia de alguien que pueda ocupar cerca del 100% y solamente se me ocurre una sola persona: Jesucristo. Es una tarea interesante buscar diferencias probables entre su aprovechamiento cerebral y el nuestro. Algunas ideas al respecto;

Él se prepara a conciencia, nosotros no siempre.

Todo lo que Él hace es por AMOR, nosotros por egoísmo,

Él escucha y entiende todo lo que le dicen, nosotros ni todo ni siempre, a Él le interesan a fondo los asuntos, a nosotros más superficialmente, en sus decisiones no influye el engaño ni el egoísmo, en las nuestras sí, sus decisiones las toma después de haberlas consultado con su padre Dios, nosotros no las consultamos con nuestro Padre

Él piensa en el bien de toda la humanidad, nosotros en el nuestro y el de nuestra familia, su mente no se traba con corajes, odios ni resentimientos, la nuestra sí.

Él no está pensando en sus deudas, ni en citas amorosas, ni en el partido de fútbol, sus pensamientos están concentrados, no se distrae con cosas inútiles, nosotros sí,

Al reflexionar sobre estas diferencias y considerando que no podemos amar sin la ayuda de Dios (“Yo soy la vid y ustedes las ramas. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, pero sin mí, no pueden hacer nada. Juan 15, 5), creo darme cuenta que el 98% restante de nuestro cerebro está sabiamente reservado para cuando aceptemos que Él viva en nosotros, cuando decidamos que nuestra vida se convierta en una verdadera bendición para todos los que nos rodean.

Leí en un libro de la colección de los 54 libros de las grandes obras de Enciclopedia Británica que el concepto que tengamos de Dios es fundamental para nuestra vida, para cada pensamiento, cada paso, cada acción, para nuestras relaciones con nuestros prójimos, para nuestros planes, para nuestras esperanzas y para muchos otros aspectos.3

Tiene que ser una diferencia abismal si actuamos teniendo en cuenta a un Dios castigador, vengador o a un Dios que es AMOR, o a un Dios abstracto, lejano. Por este motivo vale mucho la pena trabajar arduamente en descubrir a Dios y conocerle lo más posible, ya que estamos hablando de los cimientos de nuestro presente, de nuestro futuro, de nuestro destino final y de una posible vida eterna.

Síndone

En la Síndone podemos “ver” que Dios es amor, que tanto amó Dios al mundo hasta dar su hijo único, para que todo aquel que cree en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna. (Juan 3, 16)

¿Cómo?

Vemos las heridas de su Hijo Jesucristo sacrificado, habiendo aceptado voluntariamente la voluntad de su Padre invisible y al mismo tiempo vemos las huellas de Jesucristo glorioso, resucitado.

Huellas de la Resurrección 

  Ilustración 4.
Huellas de la Resurrección -café- sobre huellas sangrientas de la Pasión de Jesucristo sobre la Sábana Santa.

(Click en la imagen si desea verla más grande)

 A propósito marcamos con color rojo las heridas de la Pasión, muerte, sepultura y de color café las huellas de la Resurrección en la ilustración número 5, en la cual dividimos la Síndone o Sábana Santa en dos mitades para desglosar las heridas y comprenderlas mejor.

 Bastonazo en rostro                           Coronación espinas                        Túnica

                                                                                                                arrancada

Barba arrancada                               Flagelación                                      Acarreo

                                                        Lanzada                                           patíbulo

                                                        Crucifixión

  

 Heridas de la Pasión

Ilustración 5. Heridas de la Pasión

(Click en la imagen si desea verla más grande)

También podemosver” las palabras de Jesucristo llevadas a cabo con la propia vida de Jesucristo hombre y Dios, podemos “ver” qué quiso decir Jesucristo cuando dijo que “No hay amor más grande que el que da la vida por sus amigos”.

¿Cómo?

La herida del costado derecho, de la cual salió sangre almacenada en la aurícula derecha y suero pericárdico (ilustración número 6) 4;

 

Herida del costado 

Ilustración 6. Herida del costado

(Click en la imagen si desea verla más grande)

  la aurícula derecha es la única cavidad del corazón donde se almacena sangre después de la muerte. La rigidez de las piernas de Jesucristo también nos demuestra que verdaderamente murió.5

Podemos ver lo que el padre Dios le comunicó a su Hijo, que la vida eterna sí existe.

¿Cómo?

Como buenos “Tomases” que somos algunos, santo Tomás no creía sin ver, necesitamos ver la demostración de lo que era lo más difícil, humanamente imposible, resucitar. Mirando las huellas de su imagen gloriosa que se encuentra suspendida en posición vertical, observen la caída del cabello frontal- y dorsal, los rasgos del Rostro comparados con los rasgos relajados y extendidos de una persona acostada. (Lavoie)

Se supone que estaba acostado. Pero El cuerpo de Jesucristo denota inexplicablemente tono muscular, lo que nos lleva a la conclusión de que se encontraba ingrávido, sin peso alguno, habiendo sido previamente un cadáver ensangrentado. Las huellas gloriosas se encuentran ENCIMA de los coágulos de sangre. Los coágulos se encuentran intactos, algo humanamente imposible que Jesucristo se haya despegado de la sábana pegada a su cadáver sin lastimar los coágulos. Con estos detalles se convierte en un certificado que documenta que la vida eterna sí existe.

 

Original y negativo fotográfico de la Síndone

Ilustración 7. Original y negativo fotográfico de la Síndone

(Click en la imagen si desea verla más grande)

 

EVIDENCIAS DE LA RESURRECCIÓN EN LA SÍNDONE

EL SEÑOR HA RESUCITADO

“[1] El primer día después del sábado, María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, y vio que la piedra que cerraba la entrada del sepulcro había sido removida. [2] Fue corriendo en busca de Simón Pedro y del otro discípulo a quien Jesús amaba y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.» [3] Pedro y el otro discípulo salieron para el sepulcro. [4] Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más que Pedro y llegó primero al sepulcro. [5] Como se inclinara, vio los lienzos tumbados, pero no entró. [6] Pedro llegó detrás, entró en el sepulcro y vio también los lienzos tumbados. [7] El sudario con que le habían cubierto la cabeza no se había caído como los lienzos, sino que se mantenía enrollado en su lugar. [8] Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero, vio y creyó. [9] Pues no habían entendido todavía la Escritura: ¡él "debía" resucitar de entre los muertos!”6

La conducta de los discípulos de quedarse con Síndone a pesar del triple delito que significaba nos hace pensar que descubrieron algo mucho más grandes que sus leyes: La Sábana Santa parece contener una imagen y estaba prohibido hacerse imágenes7 , era impura por haber estado en contacto con un cadáver y debía ser destruida8 , y habían saqueado una tumba.

Las huellas de Jesucristo resucitado en la Sábana Santa nos permiten constatar que fue enterrado según los ritos funerarios judíos como nos lo constata el discípulo San Juan en el Evangelio:

“[39] También fue Nicodemo, el que había ido de noche a ver a Jesús, llevando unas cien libras de mirra perfumada y áloe. [40] Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con los aromas, según la costumbre de enterrar de los judíos. [41] En el lugar donde había sido crucificado Jesús había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo donde nadie todavía había sido enterrado. [42] Como el sepulcro estaba muy cerca y debían respetar el Día de la Preparación de los judíos, enterraron allí a Jesús.“9

La misma existencia de la Síndone blanca de lino10 , el principal lienzo mortuorio; los huecos entre las huellas del cabello y las mejillas debidas al sudario que utilizaron para mantener cerrada su mandíbula como lo exige la Mishnah.11 Las huellas de algunas letras de una de las monedas que utilizaron para mantener cerrados los ojos del cadáver de Jesucristo.12 Los dedos extendidos, ya que no debían permanecer cerrados.13 No fue lavado porque falleció por muerte violenta14 . Fue sepultado unas horas después de su muerte15 . Restos de áloe y mirra en el tejido. Huellas de cientos de flores de 28 especies típicas de los alrededores de Jerusalén.16

Podemos ver detalles de la Resurrección como es una imagen chamuscada en 2/1000 de segundo solamente en las fibrillas más superficiales de los hilos del lino.17  

También apreciamos una perfección incomprensible de la imagen, humanamente nos parece que la proyección del cuerpo glorioso fue sobre una pantalla plana. Esto implicaría que la sábana, pegada al cadáver ensangrentado, se tuvo que haber extendido formando una pantalla perfecta. Luego resulta que los coágulos de sangre que se ven sobre las huellas del cabello, realmente provienen del Rostro y con la extensión y separación de la Síndone la cabeza resucitada se grabó entre las heridas extendidas e impregnadas cuando la sábana no estuvo plana.

No se aprecian heridas en las huellas del Resucitado, exceptuando el pómulo hinchado, ya que se soltó de los coágulos, algo no explicable naturalmente, preservando intactos los coágulos en la Síndone.

La imagen original tiene propiedades de un negativo fotográfico como lo podrán verificar los lectores con una cámara fotográfica con las ilustraciones de este artículo. La radiación que grabó las huellas de Jesucristo resucitado fue ortogonal (STURP), esto significa que solamente radió hacia arriba y hacia abajo, no hacia los lados, de otra manera no se hubiera logrado semejante imagen. A su vez las huellas tienen propiedades de tridimensionalidad (STURP), lo que permitió reconstruir su figura de Jesucristo. Asombrosamente en las huellas se encuentran incluidas unas autoradiografías de las manos, de las vértebras, de la cabeza, se pueden contar 24 dientes con sus raíces. (Whanger)

Jesucristo nos prometió la vida eterna si le aceptamos en nuestra vida. Su figura en la Síndone corresponde a Jesucristo resucitado, no a Jesús muerto. Los coágulos de sangre se transfirieron de su cadáver a la tela y quedaron de fondo para la imagen de su cuerpo resucitado formando una imagen compuesta increíble.

“Permanezcan en mi amor” nos decía, pidiendo que sus palabras y mandamientos permanezcan en nosotros. Siento personalmente que el rectángulo de tela que abarca la Sábana Santa es una figura de nuestro corazón y de nuestra mente, que deben contenerle principalmente a Él. Como vimos más arriba, en caso de que ocupemos solamente el 2% de nuestro cerebro, esto no sería problemático, ya que a parte de permitirle voluntariamente que Jesucristo, el Padre, la Santísima Trinidad habiten en nosotros podríamos recuperar el 98% restante, que sería disponer de 5000 % más de cerebro de lo que estamos acostumbrados. Una añadidura emocionante si le permitimos a Jesucristo que permanezca en nosotros.

Podemos “ver” en ella cómo debemos amarnos los unos a los otros, para que no caigamos en la tentación de conformarnos con menos.

Si hemos sido hechos a imagen y semejanza de Dios y Dios es AMOR, ¿no significa que estamos hechos para amar, para ser AMOR? Es una posibilidad fantástica, a mí el mensaje de la Síndone me lo recuerda de una forma gráfica, rápida, escrita con sangre y vida eterna. Y nos lo escribió Jesucristo, la Palabra de Dios hecha hombre. Si Dios es AMOR, la Palabra de Dios es Palabra de AMOR. Entonces Jesucristo es la Palabra de AMOR hecha hombre y ¿qué vemos en la Sábana Santa? (es una pregunta para el lector…)

En la Síndone vemos el resumen, la esencia del mensaje de Jesucristo. Esto no significa que supla a la Palabra de Dios, la requiere forzosamente para entenderla, pero la ilustración dejada por Jesucristo es el Evangelio ilustrado por Él mismo, por eso también le han llamado:

  • El 5º Evangelio: (porque complementa a los otro cuatro)
  • El 1er Evangelio: (por orden de aparición)
  • El Evangelio del Resucitado (porque Jesucristo lo culminó ya resucitado)
  • El Evangelio ilustrado por Jesucristo
  • El Evangelio olvidado
  • El Evangelio para analfabetas (porque se puede entender sin saber leer)
  • El Evangelio científico (porque lo explican los estudios científicos)

Si miramos la Síndone después de haber leído el pasaje del Apocalipsis que dice:

“Miré entonces: entre el trono con sus cuatro Vivientes y los veinticuatro Ancianos, un Cordero estaba de pie, a pesar de haber sido sacrificado.”18 Podremos ver la ilustración insuperable del Cordero de Dios sacrificado en pie, como ningún intento humano lo ha logrado.

Negativo fotográfico frontal de Jesucristo en la Síndone

Ilustración 8.
Negativo fotográfico frontal de Jesucristo en la Síndone.

(Click en la imagen si desea verla más grande)

Recuerdo una pintura de un corderito en pie al que le sale un chisguete rojo de sangre, el corderito como animal.19

Aquí, en la Síndone, tenemos el Cordero de Dios glorioso en pie, en posición vertical, posición que nos refleja en el instante de resucitar.

No se conoce otro documento con tanto detalle de la Pasión, muerte, sepultura y Resurrección que nos relatan tan escuetamente los Evangelios. Podemos encontrar en ella varias profecías cumplidas.

No deja de ser un Instrumento de la Pasión, la reina de todas las reliquias.

Signo excelso y testimonio a la vez de que Jesucristo partió la historia en dos.

De hecho su estudio ha hecho posible la corrección de algunas traducciones erróneas de la Biblia (Latinoamérica)20

Es un testimonio histórico ideal de la presencia física de Jesucristo en Palestina del siglo I, de sus dos naturalezas, aunque la ciencia se quede perpleja, de su amor misericordioso y extremo por nosotros.

 

 

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Clave de este Documento: 0007B

0007
Gerardo Halbinger von Kuegelgen
Citas
1 Biblia comentada por Mons. Juan Straubinger, Tlalnepantla, Méx. 1969
2 CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 18 febrero 2004 (ZENIT.org)
3 Great Books of the Western World, Robert Maynard Hutchins, The Great Ideas, Vol.1, pág. 543, God, Chicago, 1982, Encyclopaedia Britannica, Inc.
4 National Geographic, vol. 157, No. 6, junio 1980, pág. 744
5 Boletín SÍNDONE, Dr. Enrique Rivero-Borrell Vázquez, año I-número 4-marzo de 1984/pág. 68
6 Biblia Latinoamérica, Evangelio de San Juan 20, 1-9, Ediciones Paulinas y Verbo Divino, España, 1985
7 Biblia Latinoamérica, Éxodo, capítulo 20, 4, Ediciones Paulinas y Verbo Divino, España, 1985
8 Biblia Latinoamérica, Éxodo, capítulo 19, 11 ss., Ediciones Paulinas y Verbo Divino, España, 1985
9 Biblia Latinoamérica, Evangelio de San Juan 19, 39-42, Ediciones Paulinas y Verbo Divino, España, 1985
10 Code of Jewish Law por Kitzur Shulhan Arukh, a compilation of jewish laws and customs por Rabbi Solomon Ganzfried, Volume 4, capítulo 194, inciso 7, página 91, Hebrew Publishing Company, New York, 1998
11 The Mishnah, a new translation por Jacob Neusner, Shabbat, 23:5, Yale University Press, New Haven and London, 1988
12 Code of Jewish Law por Kitzur Shulhan Arukh, a compilation of jewish laws and customs por Rabbi Solomon Ganzfried, Volume 4, capítulo 197, inciso 1, página 98, Hebrew Publishing Company, New York, 1998
13 Code of Jewish Law por Kitzur Shulhan Arukh, a compilation of jewish laws and customs por Rabbi Solomon Ganzfried, Volume 4, capítulo 197, inciso 5, página 99, Hebrew Publishing Company, New York, 1998
14 Code of Jewish Law por Kitzur Shulhan Arukh, a compilation of jewish laws and customs por Rabbi Solomon Ganzfried, Volume 4, capítulo 197, inciso 9, página 99, Hebrew Publishing Company, New York, 1998
15 Biblia Latinoamérica, Deuteronomio capítulo 21, 23, Ediciones Paulinas y Verbo Divino, España, 1985
16 Boletín SÍNDONE, Halbinger v. K. Gerardo, abril-junio de 1999, pág. 9
17   Oxidación, deshidratación, conjugación de la celulosa de las fibrillas más superficiales de los hilos del lino (STURP= Shroud of Turin Research Project), 1978
18   Biblia Latinoamérica, Apocalipsis, capítulo 5, 6, Ediciones Paulinas y Verbo Divino, España, 1985
19   La Biblia cultural, PPC y Ediciones SM, Sígueme y Verbo Divino, España, 1998, página 1781, Adoración al Cordero Místico, escena central del retablo de San Bavón de Gante. (Bélgica)
20   Biblia Latinoamérica, Comentario al Evangelio de San Juan, capítulo 20, Ediciones Paulinas y Verbo Divino, España, 1985

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