Los otros expulsados de Chiapas: Los 35 mil olvidados
Persecusiones Religiosas
Tzaken Ocuil
2006
Ahora se les acusa de una matanza contra sus hermanos en Acteal y cerca de 90 permanecen en la cárcel de Cerro Hueco; otros indígenas se siguen añadiendo a los 35 mil expulsados de sus pueblos por motivos religiosos en Chiapas. Los llamados evangélicos están siendo hostigados y perseguidos en pleno siglo XXI en nuestro país por las autoridades municipales y por algunas religiosas. Los testigos y miembros del grupo paramilitar responsable de la matanza de Acteal han sido asesinados poco a poco, los indígenas que no estaban ahí en aquel momento son los acusados, entre ellos un anciano diabético incapaz de sostener una ametralladora.
Las persecuciones religiosas tuvieron sus días más aciagos desde la época de la Colonia y hasta las Leyes de Reforma del presidente Juárez. La Corona española prohibía la entrada a las regiones del reino a los extraños, por el temor de que la Reforma Protestante floreciese en sus dominios y, sobre todo, por el temor de que llegase a América.
Muchos criptojudíos –o judíos que practicaban la ley de Moisés a escondidas– y “herejes luteranos” –creyentes en la Biblia, pero no en las tradiciones católicas– fueron torturados, vejados y condenados a la hoguera. Los indígenas que faltaban a misa eran azotados públicamente y los que no querían recibir el bautismo, eran asesinados.
Aunque esta situación terminó, sin embargo, las persecuciones eventuales se han mantenido hasta la fecha, principalmente en Guerrero, Oaxaca, Puebla, Chiapas y el Estado de México. Estas persecuciones van desde la discriminación hasta los linchamientos, pasando por las expulsiones, el encarcelamiento, las multas, la quema de templos y las torturas. Repito, esto se ha estado dando en los últimos 20 años.
Las visitas del Papa a nuestro país han tenido como objetivo fundamental lograr que la jerarquía católica recupere el poder de los tiempos coloniales (los últimos dos delegados papales han recibido del gobierno mexicano la condecoración del Águila azteca); y ahora la persecución intelectual y física se acrecienta con el PAN en el gobierno, como lo demuestran los ayuntamientos de Boca del Río y de Veracruz, que impiden la construcción de templos no católicos.
Desde el sexenio lopezportillista la hermana del presidente –recalcitrante católica y asaz directora de RTC– prohibió la transmisión radial de todos los programas religiosos no católicos, violando así la Constitución mexicana que establece la libertad de expresión y la de creencia. También desde entonces se orquestó una campaña periodística de desprestigio contra los grupos cristianos –no católicos– a los que se les llamó “sectas” y se les calumnió de tener vínculos con la CIA y de socavar las raíces nacionales. En contraste, los medios masivos trasmiten constantemente ceremonias religiosas católicas, y ni qué decir del lugar que se le dio al Papa en todos los medios; la construcción publicitaria de su imagen nos trae a la memoria los trabajos de Goebels para construir la imagen del Fürer. Ha sido manifiesto el uso de símbolos religiosos y la apelación que el presidente en turno hace al sentimiento de la fe del pueblo, así como la relación de él y su esposa con el alto clero en proyectos educativos y “civiles”.
Antes de 1994
Veamos algunos casos no difundidos antes de que Chiapas se volviera tema de primera plana: el periódico La Jornada (jueves 21 de octubre de 1993, pag. 23) publicó la noticia de la expulsión de 100 indígenas, algunos evangélicos y otros católicos no tradicionalistas, de San Juan Chamula; y de siete pastores evangélicos que fueron golpeados y encarcelados y su templo fue dañado y saqueado como a las 15 horas por ¡la policía! en el municipio de Oxchuc. 26 evangélicos del paraje Tzontehuitz fueron desterrados el 19 de octubre de 1993 por los caciques y las autoridades que los amenazaron con matarlos si no abandonaban su religión o salían voluntariamente del municipio. Otros 25 tzotziles fueron expulsados esa noche del paraje Nichem pues los caciques ya estaban azuzando a la gente para que los detuvieran y golpearan.
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas informó que las autoridades y caciques de San Juan Chamula habían dado un ultimátum a 210 indígenas para que salieran de Yaaltem o serían desarraigados. Se solicitó la intervención de las autoridades estatales, pero “por incapacidad o por falta de voluntad política para impedirlo, los caciques chamulas expulsaron a más de 50 personas”.
Cinco jefes de familia del paraje de Santa Anna fueron encarcelados y como siempre “seguramente serán liberados con la condición de que salgan del municipio con sus familias y no regresen nunca más so pena de ser quemados”. Una mujer dio a luz a la una de la mañana del día 20 de octubre y tres horas después murió su hijo. Había sido encerrada con otros de sus correligionarios por tres días, sin alimentos, en la escuela primaria y había sido duramente golpeada.
Ese año anterior al levantamiento, fueron expulsados de San Juan Chamula más de 400 indígenas que quedaron sin hogar, sin trabajo y los niños sin escuela, sin que las autoridades hubiesen resuelto el problema ni castigado a los culpables del despojo, lesiones y privación ilegal de la libertad. Diariamente son expulsadas un promedio de dos a tres familias.
Cirilo Cruz Patishtán cuenta la persecución de que él y sus correligionarios fueron objeto en el mes de agosto de 1993: “En mi comunidad Arbenza 1 de Chamula, Chiapas, el seis de agosto de 1993 nos citaron las autoridades rurales para preguntarnos si éramos evangélicos. Como no podemos negar a Cristo les dijimos que sí; entonces en presencia de 100 gentes nos dijeron: ‘mejor renuncien a su religión o se van de la comunidad pacíficamente y si no tendrán que salir a golpes’. Nos agarraron y nos llevaron amarrados a la cabecera municipal de Chamula. El presidente municipal y el juez ordenaron que nos encarcelaran desde las doce del día hasta las 8:30 de la noche. El presidente Domingo López Ruiz nos vino a entregar al Ministerio Público de San Cristóbal de las Casas. El coordinador de la Procuraduría, licenciado Jaime Valdés Castellanos, nos dijo que quedábamos libres, que no teníamos delitos, si queríamos regresar a nuestro paraje lo podríamos hacer. No regresamos luego, y estuvimos refugiados en las casitas de otros expulsados, que viven en San Cristóbal. El 19 de agosto hicimos el intento de regresar; los caciques expulsadores se dieron cuenta, trayendo mucha gente y a golpes y patadas, amarrados, nos vuelven a llevar a la cabecera. El presidente municipal y el juez nos dijeron que por qué regresamos, y dijo el presidente que tiene autoridad de parte del gobernador del estado para expulsar a todos los evangélicos y que si no se largan nuevamente, vamos a traer a las 82 comunidades para que los linchen ysi ellos los matan no es nuestra culpa.
“Nos empezaron a golpear, mi camisa quedó bañada en sangre, y nos dijeron que nos daban tres días de plazo para sacar nuestras cositas e irnos al destierro; ahora estamos refugiados en la casa de los expulsados en San Cristóbal de las Casas. No tenemos ropa, no tenemos comida ni dinero, nuestras familias están enfermando”.
Las palabras pusilánimes del entonces gobernador son sintomáticas: “En las sociedades indígenas es algo muy difícil de entender sus tradiciones y costumbres, porque por un lado la ley marca que hay un absoluto respeto a la práctica de cualquier religión y por el otro lado ellos manifiestan que se deben respetar las tradiciones y costumbres... aclarar eso y que quede a satisfacción de todos es lo complicado, entonces hay que entenderlo, comprenderlos y que todos comprendan cuál es el alcance de una cosa y otra”.
El nuevo milenio
Desde que las agresiones y expulsiones comenzaron en 1974, acompañadas de quema de templos, cárcel, violaciones a mujeres, golpes y robos, el número de indígenas forzados a salir de sus pueblos se acercaba a los 20 mil en 1993; pero hoy, asentados en la periferia de San Cristóbal de las Casas suman 35 mil los evangélicos expulsados. Estas personas han formado la colonia La Hormiga que ahora se dedica a comerciar hortalizas en la mencionada ciudad y en Teopisca.
Las apelaciones ante las diferentes autoridades han agotado todas las instancias y no se ve ninguna solución. Algunas autoridades dicen que aplicar la ley no es el remedio y que los expulsados tendrán que esperar una concertación: “Al gobierno no le interesa imponer una decisión por la fuerza, sino convencerlos con la información de cuál es la ley y cómo se debe cumplir” dijo en una actitud inaudita uno de los gobernadores.
¿Cómo puede alguien cometer despojos, privación ilegal de la libertad, abuso de autoridad, lesiones y robos contra miles de personas y que la autoridad diga que no debe imponer la ley?
Para comenzar el milenio, el 10 de enero los evangélicos tojolabales fueron agredidos en el poblado Plan de Ayala, en el municipio de Las Margaritas y 50 familias más estaban a punto de ser expulsadas (El Universal, 12 de enero de 2000). La amenaza de que sus casas serían quemadas les impelía a abandonar sus hogares. "Hay mucho temor entre nosotros, por lo que pedimos de manera urgente envíen un contingente de la policía a Plan de Ayala", dijo uno de ellos (Milenio Diario, 31 de enero de 2000). Estas familias (250 personas) fueron finalmente desterradas el 5 de marzo cuando 33 de sus viviendas fueron quemadas por católicos armados con palos y machetes. Otras 60 personas, principalmente mujeres y niños, se refugiaron con familiares y viven la zozobra de ser agredidos y expulsados.
Los funcionarios del gobierno consideraron provocación que a las 48 horas los expulsados quisieran retornar a sus tierras y ahora sí llegaron policías (el domingo no había ninguno a pesar de que se esperaba la agresión) para mantener un operativo de vigilancia. Hasta la fecha se impide que los niños de los no católicos asistan a la escuela; sólo en San Juan Chamula hay 150 que no son aceptados en la primaria debido a la oposición de los católicos, aparte de los miles que han sido desterrados. Leoncio Lara, visitador de la Comisión de Derechos Humanos, dijo que ese organismo intervendrá para que los niños sean admitidos; sin embargo lamentó que el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas no haya solicitado medidas cautelares de manera formal.
El presidente de la CNDH, José Luis Soberanes, pidió perdón a los miles de indígenas evangélicos expulsados porque, dijo, "no hemos sabido defenderlos". La indígena chamula Pascuala López López explicó al ombudsman que cuando ella fue desterrada, los caciques tradicionalistas quemaron a sus hermanitos Dominga y Domingo y a su sobrina Angelina, de 12, 10 y 4 años, quienes estaban en la vivienda que también ardió. Para investigar los casos más recientes la Comisión ha recabado las quejas de expulsados de Las Margaritas, San Juan Chamula, Huixtán y Chenalhó. También recibió evidencias del rechazo de las autoridades para que niños evangélicos reciban clases y la denuncia de que se giraron órdenes de aprehensión contra cuatro jóvenes a quienes se acusa falsamente de homicidio.
Cuando llegó al poder un gobernador de procedencia evangélica quizá hubo esperanza de que se actuara firmemente conforme a derecho, pero al paso del tiempo parece que todo sigue igual, excepto por algunos intentos tibios de diálogo, censos y algunas pequeñas escuelas alternas, pero doblan las manos porque los comités de eduación “ son muy duros” (pusilánimes palabras del subsecretario de Asuntos Religiosos del estado, El Independiente, 19 de julio de 2003).
Expulsado a balazaos de su comunidad en Tzeteltón un indígena dice: “ya me cansé de hacer escritos. Nadie nos hace caso. Nosotros apoyamos con votos al gobernador, pero él ya nos abandonó. Le pedimos despensas y ni siquiera eso nos ha mandado”. Cuando Patrocinio González era gobernador en Chiapas puso en la cárcel a los caciques de tres comunidades que cometieron ilícitos y hasta hoy esos lugares son pacíficos.
Y hasta la fecha viven en la ciudad con toda la pobreza que significa no poder sembrar y no contar con un trabajo urbano; los niños venden chicles en vez de ir a la escuela y el hambre que los ha atosigado los hace parecer de menor edad.
Causas de la persecución
El problema no es sólo religioso sino también económico. El verdadero problema se da porque los caciques se han hecho multimillonarios con las múltiples fiestas religiosas y con la fabricación de bebidas embriagantes, la venta y el control de velas, refrescos, cohetes y otros servicios. Cuando ellos nombran para un cargo, como el de alférez o mayordomo, a alguien del pueblo, esta persona se ve en la necesidad de aceptar de los caciques un préstamo de entre seis y diez mil pesos, para a su vez comprarle a ellos todos los insumos para la fiesta y de esta manera las familias quedan endeudadas con los caciques de por vida.
Los millonarios caciques acusan a los evangélicos de destruir las raíces tradicionales porque los cristianos empiezan a cuestionar la autoridad de los caciques, dejan de comprarles sus servicios y de participar en las fiestas. Cuando las ganancias de estos hombres bajan, entonces usan el pretexto de la fe y amenazan a los evangélicos y les dan a escoger entre tres opciones: renunciar a su fe, irse del pueblo o la muerte.
Los caciques son los únicos que hablan español y se entienden con las autoridades, e incluso en tiempo de elecciones arreglan y condicionan los votos con el gobierno.
Además, el clero tiene miedo de seguir perdiendo feligreses y el monopolio de la religión en México, y ha preparado el ambiente a través de los medios de comunicación para que se considere sectas peligrosas a todos los no católicos; así mucha gente se siente justificada de practicar la discriminación y la persecución religiosa. Además promueve las regiones autónomas, donde será delito no ser católico (lo que en esos lugares significa un sincretismo con religiones prehispánicas).
El año 2003 el conflicto en Los Pozos se inició porque los católicos tradicionalistas “obtuvieron el permiso de la Secretaría de Pueblos Indios para restringir las libertades religiosas” (El Independiente, 16 de julio).
Entrevista anónima
¿Cómo ven los cristianos estas persecuciones?
Jesús dijo: “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, bienaventurados cuando digan toda clase de mal contra vosotros mintiendo, porque así persiguieron a vuestros padres los profetas que fueron antes de vosotros”. Así que sin que nos guste el sufrimiento, sabemos que ser perseguidos por ser seguidores de Jesús es un privilegio, pues está escrito que “el mundo nos aborrece”. Los cristianos de los primeros siglos murieron cantando cuando eran echados a los leones o quemados y crucificados en el circo romano. A lo largo de la historia de la Iglesia, los creyentes disidentes de la religión institucionalizada han sido perseguidos y asesinados. Recuérdese por ejemplo el Santo Oficio que cobró millones de víctimas.
¿Cuál será su respuesta ante estas agresiones?
Jesús nos envió como ovejas en medio de lobos y nos ordenó “amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen y orad por los que os ultrajan y os presiguen”. Así que nosotros amamos a toda esa gente y le pedimos a Dios que los bendiga y los ayude a conocerlo a El.
¿Creen que el Estado es responsable de detener estas violaciones a los derechos?
Sí, el Estado existe para impartir justicia y establecer la paz. Los gobernantes deben velar porque las libertades de expresión y de religión se respeten. Nosotros oramos también por nuestro gobernantes; dice el apóstol Pablo “rueguen por los reyes y por todos los que están en eminencia para que viváis quieta y reposadamente”. Estamos esperando que los gobernantes cumplan esa función que Dios les ha dado: la de establecer la paz para que podamos vivir reposadamente.
¿A qué se debe que los persigan?
Bueno, hay gente que ha probado lo que es el dinero y lo que es el poder, y no lo quiere soltar; al contrario, cada día desean más. Esos hombres se aprovechan de la ignorancia del pueblo para seguirlo dominando, para seguirlo exprimiendo. Cuando alguno de nosotros despertamos a la luz del evangelio y cambiamos de vida y empezamos a aprender a leer, y dejamos nuestros vicios, a ellos no les convino que saliéramos de su dominación y que dejáramos de comprarles el aguardiente y de endeudarnos y gastar en sus fiestas. Entonces para prevenir que otros también despierten del fanatismo y se liberen de la explotación, nos han corrido y calumniado. Tienen coraje porque ahora nosotros somos libres y ya no nos engañan. Además cuando nos expulsan se quedan con nuestras tierras y con nuestras cosas, por eso es que las expulsiones han tenido tanto éxito.
¿Entonces, cuál es la esencia de lo que ustedes predican y que es la duda de mucha gente?
En esencia lo que enseñamos es que el Dios que creó el mundo y a todos nosotros ama a todos los hombres y desea que sean felices y que lo conozcan a El. Pero los humanos hemos decidido no tomarlo en cuenta y a veces ni siquiera reconocer su existencia. Esto nos ha llevado a destruirnos unos a otros, a la corrupción de las sociedades y los gobiernos, y las guerras y la explotación de unos por otros. Esto se llama pecado; como el pecado inicia por la decisión de no obedecer a Dios, una vez que nuestra vida termine, estaremos separados eternamente de Él, y como Dios es la vida y la luz, esa separación significa muerte y obscuridad. No hay religión ni filosofía, no hay educación ni método que pueda cambiar el interior de los hombres, por eso han fracasado todos los sistemas de gobierno.
Pero Dios envió a su hijo Jesucristo para que muriera en la cruz y de esa manera pagara nuestras deudas con Dios, luego El resucitó al tercer día y ahora está vivo y es el único que puede cambiar el interior de las personas, por eso El es la solución a los males del hombre. Para que un hombre sea un verdadero cristiano, es decir discípulo de Jesús es necesario que se arrepienta de la clase de vida que lleva y decida llevar una vida conforme con los principios de Jesús, debe creer en su muerte y resurrección y bautizarse para iniciar una vida diferente, una vida de amor y de compromiso con su prójimo.
¿Cree usted que este mensaje rompe con las tradiciones?
Nosotros no buscamos romper con tradiciones, pero el cristianismo comprometido es revolucionario; rompemos con los vicios y con las formas de dominación. En cuanto a nuestros idiomas, hemos escrito nuestros cuentos ancestrales desde que desarrollamos un alfabeto con el fin de traducir la Biblia a nuestros idiomas. Esta traducción y nuestros registros escritos son la mejor forma de conservar nuestra cultura y nuestra identidad. Los caciques, algunos antropólogos y los periodistas que se han prestado a ello, y varias gentes del clero nos atacan porque no celebramos fiestas que los españoles nos impusieron a su llegada, esas no son nuestras tradiciones; como dije antes, siendo cristianos preservamos nuestra cultura y estamos capacitados para ser mejores en nuestros pueblos y mejores mexicanos. Hay gente que quiere seguir viéndonos como folclor, pero también tenemos derecho de integrarnos a la cultura universal.
¿Es cierto que los extranjeros y la CIA tienen injerencia entre ustedes?
La Biblia es muchísimo más antigua que los gringos y sobre ella se han desarrollado las culturas más conocidas. Si los imperialistas extranjeros nos estuvieran dando dinero como dicen nuestros enemigos, no estaríamos en esta pobreza. Nosotros no tenemos que ver nada con extranjeros ni con ese tipo de política. Pero creo que más bien la televisión, los nuevos negocios extranjeros en México y hasta la actitud del gobierno son desnacionalizantes. Si alguien está acabando con nuestra identidad, la que pretendía un nacionalismo –porque la otra quién sabe lo que quiere decir–, son ellos.
¿Son ustedes Testigos de Jehová?
No. Hay varias diferencias con ellos. En primer lugar nosotros reconocemos a todos los demás cristianos sinceros como nuestros hermanos sin que importe su denominación y los testigos se creen únicos. Nosotros no tenemos problema en reconocer la autoridad civil, la bandera o nuestro derecho al voto. Pero lo que es más importante, nosotros no creemos que conocer a Dios y recibir su perdón se gane portándose bien. Los regalos de Dios se reciben por creer lo que El dice, aceptamos su perdón y su presencia en nuestro interior por fe, luego que viene esa transformación podemos portarnos bien sin que nos cueste trabajo y sin que nadie nos obligue o nos ponga reglas. Nuestro evangelio es de gracia, no de esfuerzo personal. Es decir, creemos que Dios nos capacita para ser cristianos.
¿Entonces son ustedes otra secta?
El Nuevo Testamento nos cuenta que a los primeros cristianos también los llamaban secta; sin embargo, la palabra lleva un significado negativo, ha sido usada para desprestigiar a cualquier movimiento disidente de la reli-gión popular. A los jerarcas religiosos les pasa lo que a nuestros caciques, cuando alguien sale de su dominio lo atacan y tratan de desprestigiarlo, entre otras cosas llamándoles sectas para que la gente los rechace y les tenga miedo.
Cierto que hay sectas o grupos que ejercen presión contra sus miembros, los despersonalizan y los abstraen de la sociedad y de la realidad, pero no todo grupo disidente tiene ese perfil.
Nosotros consideramos que todos los verdaderos creyentes en el mundo forman la única Iglesia de Cristo, universal e invisible. Esa iglesia vive inserta en las múltiples denominaciones del cristianismo en el mundo, dentro de ellas están revueltos el trigo y la cizaña; pero cuando Jesús vuelva al mundo apartará su trigo.
¿Están vinculados con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional?
El EZLN es el resultado del trabajo de los jesuitas en Chiapas y de la teología de la liberación que ellos predican, es decir una combinación de marxismo y cristianismo. Los zapatistas son sólo uno de los tentáculos de la iglesia católica a fin de adquirir mayor poder político y económico por todos los medios y en todos los sectores de la sociedad. Pelean por una causa justa, porque la explotación y la miseria son reales; pero debemos ver quién los patrocina y hacia qué modelo de sociedad nos llevarían. Varios evangélicos de Chenalhó participaron en el levantamiento zapatista en un primer momento; ahora que desertaron porque se dieron cuenta de que los problemas no se resuelven violentamente, los zapatistas los hostigan y se ha convertido en un poblado donde hay más agresiones contra nosotros.
¿Los ha defendido Marcos?
Al principio en sus manifiestos Marcos llegó a pronunciarse contra las persecusiones religiosas; pero posteriormente adoptó un postura que han divulgado los antropólogos que están al servicio del sistema neoliberal lidereado por la Organización Internacional del Trabajo, y es la idea discriminadora de que los indígenas debemos mantenernos siempre en nuestras costumbres y formar comunidades autónomas. Son las bases legales que el catolicismo está buscando para que se considere delito predicar cualquier doctrina que no sea la católica en las comunidades indígenas. Los zapatistas han logrado reconocimiento del mundo porque tienen los medios que la iglesia romanista les proporciona; nosotros somos los olvidados, poca gente sabe que aquí vivimos los expulsados.
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