SOBRE EL AMOR CRISTIANO
(0107BEsp)
Por P. Atanasio Yanes
Fragmentos de la homilía de San Juan Crisóstomo.
No cabe duda de que San Juan Crisóstomo ha sido, es y será siempre uno de los
más importantes expositores, comentadores y exegetas de la Doctrina Cristiana y
la vivencia espiritual que a través de los siglos la acompaña. Como su nombre
indica (Crisóstomo significa en griego “el de la boca de oro”), San Juan Crisóstomo
fue el teólogo más excelso de la llamada “Escuela de Antioquía”,1 desde el inicio
reconocido como un preclaro orador, expositor de un verbo teológico-exhortativo
especialmente iluminado por el Santo Espíritu de Dios, y firme defensor, en la
praxis de su intensa vida coronada por la santidad y la deificación, de los
principios y la Enseñanza que predicaba. De hecho, una de las características
más admirables del Santo, es la absoluta coherencia entre su palabra y su vida,
entre su predicación y su experiencia vital, por lo cual hubo de sufrir exilio,
habiendo sido Arzobispo de Constantinopla, hasta terminar su vida terrena en el
año 407, a la edad de 62 años,2 físicamente alejado de su Cátedra, pero
espiritualmente consagrado al ejercicio de sus deberes como Jerarca de la
Cristiandad. Fue autor de una de las Divinas Liturgias, junto con la de San Basilio
Magno, utilizadas por la Iglesia Ortodoxa para el ejercicio mistagógico-eucarístico.....
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